De la larga y triste fiesta, de Mark Strand

De la larga y triste fiesta

Alguien decía
algo sobre las sombras cubriendo los campos, sobre
cómo las cosas pasan, cómo uno se duerme hacia la mañana
y la mañana se va.

Alguien decía
que el viento amaina pero luego vuelve,
que las conchas son los ataúdes del viento
pero el temporal continúa.

Fue una larga noche
y alguien dijo algo sobre la luna derramando su blancor
sobre el frío prado, que no había nada por venir
sino más de lo mismo.

Alguien mencionó
una ciudad que había visitado antes de la guerra, un cuarto con dos velas
contra la pared, alguien bailando, alguien mirando.
Empezamos a creer

que la noche no terminaría.
Alguien decía que la música se había acabado y nadie lo había notado.
Entonces alguien dijo algo sobre los planetas, sobre las estrellas,
qué pequeños eran, qué lejanos.

Mark Strand, de The Late Hour, 1973
traducción de Ángel Talián

From The Long Sad Party

Someone was saying
something about shadows covering the field, about
how things pass, how one sleeps towards morning
and the morning goes.

Someone was saying
how the wind dies down but comes back,
how shells are the coffins of wind
but the weather continues.

It was a long night
and someone said something about the moon shedding its white
on the cold field, that there was nothing ahead
but more of the same.

Someone mentioned
a city she had been in before the war, a room with two candles
against a wall, someone dancing, someone watching.
We began to believe

the night would not end.
Someone was saying the music was over and no one had noticed.
Then someone said something about the planets, about the stars,
how small they were, how far away.

Esto para eso

ESTO PARA ESO

¿Qué tomaré para desayunar?
Me encantaría tener ciruelas
como las del poema de Williams.
Pidió perdón a su mujer
por habérselas comido
pero lo que no hizo
fue disculparse ante aquellos
que leerían su poema
y tampoco podrían comérselas.
Por eso me gusta su poema
cuando no tengo hambre.
Ahora mismo no me gusta ni él
ni su poema. Esto es sólo
para decir eso.

de Ron Padgett
traducción de Ángel Talián

THIS FOR THAT

What will I have for breakfast?
I wish I had some plums
like the ones in Williams’s poem.
He apologized to his wife
for eating them
but what he did not
do was apologize to those
who would read his poem
and also not be able to eat them.
That is why I like his poem
when I am not hungry.
Right now I do not like him
or his poem. This is just
to say that.

 

THIS IS JUST TO SAY

I have eaten
the plums
that were in
the icebox

and which
you were probably
saving
for breakfast

Forgive me
they were delicious
so sweet
and so cold

de William Carlos Williams

Anagnórisis Munera.

toros-Forges-s

1. El torero se planta frente al toro. Baja el capote, sube el estoque, mira a los ojos del toro. El torero se ha plantado frente al toro de esta misma manera miles de veces antes. Ha interiorizado el ritual como el que se persigna. Ya no necesita pensar en ello y sin embargo piensa en ello cada vez. Junta los pies, agita el capote para que el toro baje la cabeza. El toro cabecea pero no termina de agacharla bien. El torero aguanta la respiración un segundo, un segundo en el que recuerda a todos los toros, todos y cada uno de los que ha lidiado. La posición del brazo, su embestida y la del animal, el tacto del acero entrando en la carne, su peso que lo adentra en sus entrañas. Agita el capote de nuevo, el toro escarba en la arena, el olor de la sangre del toro anterior sube por el aire, el toro no mansea, se lo piensa, sube la mirada hasta el torero. Y entonces el torero ve aquello que no ha visto en las miles de veces anteriores. El torero ve los ojos del toro, ojos negros, acuosos, inocentes. Se adentra en esos ojos, quedan conectados durante un lapso de tiempo que parece una eternidad, luego el torero deja caer el capote, el estoque también cae. Se gira y arrastra los pies hasta la barrera. Ha comprendido, ha roto un muro, saltado a un punto mayor de conciencia, un más allá, ha entendido. Se derrumba y rompe en llanto. Él, que ha dedicado su vida al toreo, ha visto en los ojos del animal el sufrimiento de todos los toros que ha matado. Es la última vez que torea y el primer toro que no matará.

lee el artículo completo en FronteraD

Elegía a Robin Williams

65491ad558c5406344c446de690fefb9

Elegía a Robin Williams

Hay cierta justicia – sí, sin prefijo-
en tu suicidio. Cierto sentido.

Como si no hubiese otra manera.
Cierto sentido que alguien como tú
no soportase, o no encontrase formas, o maneras,
o tuviese algo a lo que.

Y no es aquello de los payasos tristes.
Al menos me da rabia decirlo así.
Es algo de tus ojos y la vida.
Eso de representar lo que uno no alcanza
hasta el punto de hacérnoslo creer.

También supongo que todo esto
tendrá que ver con mi infancia
y con lo que yo también pierdo.
Por todo eso estoy triste.

En cualquier caso, gracias, de veras,
anciana de látex, niño volador, genio de lámpara, doctor utópico, profesor con sueños,
ser humano que perdió la esperanza,
ahora también poema.

apuntes honestos. tres libros

estherramon1. Me leo Caza con hurones de Esther Ramón. He de reconocer que lo empecé hace mucho, se me hizo bola y lo tuve que dejar una temporada. Ahora lo retomo y acabo. Esther Ramón escribió Reses, el año que leí Reses no existió otro libro para mí, fue una de  las raras revoluciones poéticas (privadas, claro) a las que uno asiste en su vida. En Caza con hurones me encuentro de nuevo con la creación de un mundo que me fascina. Ahora además, mientras leía, me acordaba del Cerca de Pilar Frale Amador. Y sin embargo el libro se me ha hecho confuso en muchos momentos, como que me bloqueaba, no me daba espacio para entrar pero tampoco permiso para perderme. Sus imágenes a veces eran tan lejanas que no lograba encontrar nada de ellas a lo que agarrarme, pero tampoco Esther había escrito para que uno pueda salir y entrar en los poemas al gusto, así que he releído mucho, sin llegar a ningún lado.

2. El verano pasado mi maravillosa hermana Sabina Urraca me regaló El bello verano de Pavese en una vieja edición de Salvat que he leído este verano con el pertinente desplazamiento del espacio-tiempo. La historia es una jovencita y la vida de las jovencitas mezclada con la vida de los pintores. Se parece un poco a la Ginzburg en lo que tiene de paseos y cafés y charletas y vida que va pasando y se va quedando ahí, cerca de la 27776898vida. Aunque a mí la Ginzburg me gusta más.

3. Leo Manicomio, de Maurizio Medo que ha publicado por primera vez en España Vasarek. Esto es una locura rara, como el título indica, un loco en el psiquiátrico, muchas voces como en la cabeza de un loco, un poeta y un yonki y un señor frente al televisor y alguien que ha cruzado esa puerta a ese otro lugar donde cae más luz sobre las cosas y se ven mejor aunque cuando nos lo cuenten nosotros no lo entendamos. Me gusta la idea, me gusta la forma. Hay Huidobro y Vallejo y Zurita y Girondo y algo de los States también. Todo esto muy bien y sin embargo el libro me dice muy poco, no sé si es por ser de distinta generación y de otro continente. Pero es otro libro del que salgo igual que entré.

Nota: Me chivan que Icaria deja de publicar poesía. Una editorial de poesía menos. Una pena más.